02-09-2025
“Estad siempre gozosos.”
1 Tesalonicenses 5:16
1 Tesalonicenses 5:16
El gozo del creyente no depende de las circunstancias, sino de Cristo resucitado en nosotros. Jesús dijo: “Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido” (Juan 15:11). El gozo es una actitud interna que se sostiene aún en medio de pruebas, porque sabemos que Dios está en control.
Santiago 1:2 nos anima: “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas.” Esto no significa que ignoremos el dolor, sino que lo enfrentamos con la confianza de que Dios transformará todo para nuestro bien. El gozo es fruto del Espíritu que nos da esperanza y fuerza para seguir adelante.
El apóstol Pablo escribió desde la cárcel: “Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!” (Filipenses 4:4). El gozo no es fingido, es real porque se sostiene en la fidelidad de Dios. Cuando cultivamos el gozo en Cristo, somos luz en medio de un mundo lleno de tristeza.
El gozo del Señor es nuestra fortaleza. No se basa en lo que tenemos ni en lo que pasa a nuestro alrededor, sino en la certeza de que Cristo venció y vive en nosotros. El Espíritu nos invita a vivir con gozo como testimonio de fe y confianza en Dios.


