26-06-2026
“Juraron andar en la ley de Dios…”
Nehemías 10:29
Nehemías 10:29
Después del arrepentimiento, el pueblo toma una decisión clara: obedecer a Dios. No se trata solo de emociones o momentos espirituales intensos, sino de un compromiso firme.
La obediencia no siempre es fácil, porque implica renunciar a nuestra propia voluntad. Sin embargo, es la forma en la que demostramos amor verdadero a Dios.
El pueblo entendió que no podía seguir viviendo igual después de haber conocido la verdad. La Palabra de Dios siempre produce decisiones concretas.
La vida cristiana no se basa en sentimientos momentáneos, sino en una obediencia constante que se vive día a día.
La obediencia demuestra compromiso con Dios. No es emoción, es decisión. Vivir para Dios requiere constancia diaria.
👉 ¿Estás obedeciendo a Dios en lo que ya sabes que Él te ha pedido?


