27-08-2025
“El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.”
1 Juan 4:8
1 Juan 4:8
El amor es la esencia de Dios, y por lo tanto debe ser la esencia de todo cristiano. Juan nos recuerda que quien no ama, no puede afirmar que conoce a Dios, porque el amor es el reflejo más puro de su naturaleza. En 1 Juan 4:11 leemos: “Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros.” Amar no es opcional, es una evidencia de que Cristo vive en nosotros.
Cuando practicamos el amor, el Espíritu Santo testifica en nuestro interior que somos hijos de Dios. Romanos 5:5 dice: “…el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.” Ese amor nos capacita para amar sin condiciones, aun cuando nuestras fuerzas humanas no alcanzan.
El amor cristiano no es solo palabras, sino acciones. 1 Juan 3:18 nos exhorta: “Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.” El amor se manifiesta en el servicio, en la compasión, en dar nuestro tiempo y recursos por el bien de otros. Así, el mundo puede ver a Cristo reflejado en nuestra vida.
Amar es la señal que nos identifica como hijos de Dios. No podemos hablar de Cristo sin demostrar su amor en nuestras acciones. Vivamos de manera que cada gesto, palabra y obra muestre que conocemos al Dios que es amor eterno.


