13-02-2026
“Somos siervos del Dios del cielo y de la tierra, y reedificamos la casa que ya muchos años antes había sido edificada.”
Esdras 5:11
Esdras 5:11
El pueblo respondió con seguridad porque recordaba su identidad y su historia. Sabían quiénes eran y a quién servían. Recordar lo que Dios ya hizo en el pasado fortalece nuestra fe en el presente.
Dios había obrado antes, y eso les daba confianza para seguir adelante. La memoria espiritual es clave para no rendirse cuando las circunstancias se vuelven difíciles. Olvidar lo que Dios hizo nos debilita; recordarlo nos fortalece.
Cuando afirmamos nuestra identidad como siervos de Dios, entendemos que la obra no es nuestra, sino de Él. Nosotros solo participamos obedientemente en lo que Él ya inició.
Recordar la fidelidad pasada de Dios nos impulsa a confiar en Él hoy. Nuestra identidad en Dios nos da firmeza. Él no abandona lo que comenzó.


