26-02-2026
“Y partimos del río Ahava el duodécimo día del mes primero, para ir a Jerusalén; y la mano de nuestro Dios estaba sobre nosotros, y nos libró de mano de enemigos y peligros en el camino.”
Esdras 8:31
Esdras 8:31
Aunque confiaban en Dios, Esdras y su pueblo hicieron planes claros: organizaron recursos, nombraron líderes y establecieron rutas. Esto nos enseña que la fe no excluye la responsabilidad ni la preparación. Dios respalda a quienes actúan con diligencia y cuidado.
Planificar es prudente, pero debemos reconocer que la protección final viene de Dios. Su mano estuvo sobre ellos, demostrando que Él actúa cuando combinamos preparación y fe.
La planificación consciente con dependencia de Dios produce resultados seguros. Nos recuerda que cada acción debe ser guiada por oración y discernimiento, evitando la impulsividad o la negligencia.
Planificar con responsabilidad y fe asegura el éxito bajo la dirección de Dios. Él respalda nuestros esfuerzos cuando actuamos sabiamente y confiamos en Él.


