01-02-2026
“Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.”
Colosenses 3:15
Colosenses 3:15
Permanecer en la paz de Dios requiere decisión diaria. Implica permitir que Su Espíritu gobierne nuestro corazón y que nuestra mente se enfoque en lo que es verdadero y eterno. Esta paz nos guía en nuestras decisiones y nos protege de conflictos internos y externos.
Cuando la paz de Dios gobierna nuestra vida, nuestras actitudes reflejan calma y estabilidad. Nos volvemos agradecidos, pacientes y comprensivos, incluso cuando enfrentamos dificultades o diferencias con otros.
La paz constante es señal de madurez espiritual. Aquellos que permanecen en ella reflejan al mundo la presencia de Dios y sirven de ejemplo para quienes buscan serenidad y equilibrio en su vida.
Permanecer en la paz de Dios transforma nuestro corazón y nuestra vida diaria. Al dejar que Él gobierne nuestras emociones y pensamientos, vivimos tranquilos, agradecidos y llenos de esperanza. Su paz nos acompaña siempre.


