26-03-2026
“Y dije al rey: Si le place al rey, y tu siervo ha hallado gracia delante de ti, envíame a Judá… y la reedificaré.”
Nehemías 2:5
Nehemías 2:5
Nehemías no solo oró, también habló con claridad. Sabía exactamente qué pedir y cuál era su propósito. Esto muestra que había pensado y preparado su petición delante de Dios.
La fe no es improvisación. Cuando Dios pone un propósito en nuestro corazón, debemos prepararnos, planificar y actuar con sabiduría. Nehemías tenía visión clara de lo que quería hacer.
Dios honra a quienes actúan con intención y claridad. Tener una visión definida nos permite avanzar con dirección y aprovechar las oportunidades que Él abre.
Dios respalda a quienes tienen claridad en su propósito. Prepararnos y pedir con sabiduría abre puertas. La visión clara nos permite avanzar con seguridad.
¿Tienes claro lo que Dios ha puesto en tu corazón o necesitas definirlo mejor?


