17-04-2026
“Y dijo Judá: Las fuerzas de los acarreadores se han debilitado, y el escombro es mucho, y no podemos edificar el muro.”
Nehemías 4:10
Nehemías 4:10
El desánimo apareció dentro del mismo pueblo. No solo había oposición externa, también lucha interna. El cansancio y la magnitud del trabajo comenzaron a afectar su ánimo.
El desánimo es una de las armas más fuertes del enemigo. Nos hace sentir incapaces y nos lleva a dudar de lo que Dios nos llamó a hacer.
En esos momentos, necesitamos recordar que nuestra fuerza viene de Dios. Él nos capacita para continuar, aun cuando sentimos que no podemos más.
El desánimo no debe dominar nuestro corazón. Dios renueva nuestras fuerzas. Confiar en Él nos permite seguir adelante.
👉 ¿Hay algo que te ha desanimado últimamente en tu caminar con Dios?


