28-03-2025
“Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.”
Mateo 26:41
Mateo 26:41
La tentación es una realidad en la vida de todo creyente, pero Jesús nos dio la clave para vencerla: la oración. En Mateo 26:41, Él enseñó a Sus discípulos a velar y orar para no caer en tentación. Cuando oramos, recibimos la fuerza para resistir al enemigo.
Jesús mismo enfrentó la tentación en el desierto (Mateo 4:1-11). A pesar de ser tentado por Satanás, Jesús venció con la Palabra de Dios y la dependencia en el Padre. De la misma manera, cuando oramos y buscamos Su ayuda, podemos resistir cualquier ataque del enemigo.
Santiago 4:7 nos anima: “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.” La oración nos fortalece para someter nuestra voluntad a Dios y rechazar lo que nos aparta de Él. Solo a través de una vida de oración podemos mantenernos firmes en la fe.
La oración nos protege de la tentación y nos da la fortaleza para vencer. Cuando oramos constantemente, nos mantenemos firmes en la voluntad de Dios.