04-03-2026
“Y a la hora del sacrificio de la tarde me levanté de mi aflicción, y habiendo rasgado mi vestido y mi manto, me postré de rodillas, y extendí mis manos a Jehová mi Dios.”
Esdras 9:5
Esdras 9:5
Esdras no se quedó solo en el dolor; lo llevó a oración. Se postró delante de Dios en actitud de humildad e intercesión por el pueblo. Esto nos enseña que el liderazgo espiritual implica orar por otros, aun cuando no hemos cometido personalmente el error.
La intercesión es un acto de amor y responsabilidad. Es colocarse en la brecha por aquellos que necesitan restauración. Esdras entendía que la solución no vendría de estrategias humanas, sino del perdón y la misericordia de Dios.
Cuando vemos pecado o necesidad espiritual a nuestro alrededor, nuestra primera reacción debe ser orar. La oración transforma situaciones que parecen imposibles y mueve el corazón de Dios hacia Su pueblo.
La intercesión es clave en tiempos de crisis espiritual. Postrarnos ante Dios por otros refleja amor y madurez. La oración es el puente hacia la restauración.
¿Por quién necesitas comenzar a interceder hoy?


