01-05-2025
“Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros. Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación.”
1 Samuel 15:22-23
1 Samuel 15:22-23
Saúl desobedeció la instrucción de Dios, pensando que un sacrificio podría compensarlo. Pero Dios desea obediencia, no rituales vacíos. La desobediencia, dice Samuel, es tan grave como la idolatría. Isaías 1:19-20 también advierte: “Si quisieres y oyeres, comeréis el bien de la tierra; si no quisieres y fueres rebeldes, seréis consumidos a espada; porque la boca de Jehová lo ha dicho.”
Las consecuencias de la desobediencia no son ligeras. Gálatas 6:7 recuerda: “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.” Si sembramos desobediencia, cosecharemos dolor y pérdida.
Proverbios 14:12 añade: “Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte.” Muchas veces, desobedecer parece lógico, pero termina en destrucción. Obedecer es confiar que Dios sabe lo que es mejor.
La desobediencia tiene graves consecuencias espirituales y prácticas. Dios nos llama a obedecer porque nos ama y desea protegernos del mal. Obedecer es vida.


