05-01-2026
“Este pueblo he creado para mí; mis alabanzas publicará.”
Isaías 43:21 (RVR1960)
Isaías 43:21
Desde el inicio, Dios dejó claro que nuestra existencia no es casual ni accidental. Fuimos creados con un propósito eterno: vivir para Su gloria. Isaías 43:21 nos recuerda que el pueblo de Dios fue formado para proclamar Sus alabanzas, no solo con palabras, sino con una vida rendida. La adoración no es un complemento de la fe, es el centro de nuestra identidad como hijos de Dios.
Muchas veces reducimos la adoración a canciones, servicios o momentos específicos, pero la Biblia nos muestra que adorar es reconocer quién es Dios en todo momento. Cuando entendemos que nuestra vida le pertenece, cada decisión, cada pensamiento y cada acción se convierte en un acto de adoración. No adoramos para ser aceptados; adoramos porque ya hemos sido llamados Su pueblo.
Jesús reafirmó este propósito al decir que el Padre busca adoradores. No busca talentos, ni perfección, ni apariencias, sino corazones que vivan conscientes de que fueron creados para Él. Volver al corazón de la adoración es recordar por qué existimos y a quién pertenece nuestra vida. Cuando entendemos esto, nuestra fe deja de ser una rutina y se transforma en una relación viva.
Fuimos creados para Dios y para Su gloria. Cuando vivimos conscientes de este propósito, nuestra adoración deja de ser un momento y se convierte en un estilo de vida. Hoy recuerda: tu vida tiene sentido porque fue diseñada para exaltar al Creador.


