18-03-2025
“En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito de aquel que hace todas las cosas según el designio de su voluntad.”
Efesios 1:11
Efesios 1:11
El propósito de Dios no solo es para nuestra vida terrenal, sino que se extiende a lo eterno. Efesios 1:11 nos dice que fuimos predestinados conforme al propósito de Dios, quien hace todas las cosas según Su voluntad. Este propósito es eterno, y lo que vivimos en esta vida es solo una parte de lo que Dios ha planeado para nosotros.
La predestinación no significa que todo está determinado, sino que Dios, en Su soberanía, tiene un plan perfecto para cada uno. Este propósito es parte de Su voluntad, que no cambia con el tiempo ni con nuestras circunstancias. Como 2 Timoteo 1:9 dice: “quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino conforme a su propio propósito y gracia, que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos.”
El propósito eterno de Dios nos asegura que nuestras vidas tienen un significado profundo, que va más allá de lo que podemos ver aquí en la tierra. 1 Pedro 1:20 dice: “Cristo, a quien Dios predestinó antes de la fundación del mundo, pero que se ha manifestado en los últimos tiempos por amor a vosotros.” Somos parte de Su plan eterno.
El propósito de Dios para nosotros es eterno y perfecto. Aunque no siempre entendamos todos los detalles, podemos confiar en que estamos siguiendo un plan divino que tiene un propósito más allá de lo que podemos ver.


