19-01-2026
“Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre.”
Salmos 16:11
Salmos 16:11
El verdadero gozo no se encuentra en las cosas materiales ni en los logros humanos, sino en la presencia de Dios. Cuando caminamos cerca de Él, nuestro corazón es llenado de una alegría que no depende de lo que tengamos o de lo que estemos viviendo. La presencia del Señor trae paz, dirección y una satisfacción profunda que el mundo no puede ofrecer.
Muchas veces buscamos alegría en lugares equivocados, esperando que las personas o las circunstancias llenen vacíos que solo Dios puede llenar. Sin embargo, cuando apartamos tiempo para orar, adorar y meditar en Su Palabra, el Espíritu Santo renueva nuestro interior y produce gozo aun en medio del cansancio o la tristeza.
Vivir en la presencia de Dios nos recuerda que no estamos solos y que nuestra vida tiene propósito. Ese entendimiento transforma nuestra actitud diaria y nos permite enfrentar cada día con esperanza, confianza y un gozo que permanece firme.
El gozo verdadero se experimenta cuando permanecemos en la presencia de Dios. Cuanto más cerca caminamos de Él, más llena estará nuestra vida de Su alegría. Busquemos Su rostro cada día y dejemos que Su Espíritu produzca en nosotros un gozo pleno y duradero.


