09-02-2026
“Profetizaron Hageo profeta y Zacarías hijo de Iddo, ambos profetas, a los judíos que estaban en Judá y en Jerusalén en el nombre del Dios de Israel, quien estaba sobre ellos.”
Esdras 5:1
Esdras 5:1
Dios nunca deja a Su pueblo sin dirección. Cuando el temor, el cansancio o la oposición intentan detenernos, Él levanta Su voz para recordarnos Su propósito. En Esdras 5 vemos cómo Dios usa a los profetas Hageo y Zacarías para animar al pueblo a continuar la reconstrucción del templo, una obra que había sido detenida por miedo y presión externa.
La palabra profética no solo trae corrección, sino también ánimo y esperanza. Dios sabía que el pueblo necesitaba recordar que Él estaba sobre ellos y que Su autoridad era mayor que cualquier amenaza. Cuando Dios habla, renueva fuerzas y despierta la fe que parecía apagada.
Hoy, Dios sigue hablando por medio de Su Palabra. Cuando sentimos que queremos rendirnos, Su voz nos impulsa a seguir adelante, recordándonos que Su presencia nos respalda y que Su obra no se abandona.
Dios levanta Su voz para fortalecernos cuando el ánimo decae. Su Palabra nos recuerda quién está en control. Escuchar a Dios nos da fuerzas para continuar Su obra con fe y valentía.


