06-02-2026
“El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca.”
2 Pedro 3:9
2 Pedro 3:9
Dios es el mayor ejemplo de paciencia. Él espera con amor, dando oportunidades para arrepentimiento y crecimiento. Su paciencia demuestra Su misericordia y Su deseo de restaurarnos, no de condenarnos.
Al reconocer cuán paciente ha sido Dios con nosotros, aprendemos a ser pacientes con los demás. Entendemos que todos estamos en proceso y que la gracia que hemos recibido debe ser compartida.
La paciencia de Dios nos invita a confiar en Su fidelidad. Aunque a veces parezca que las promesas tardan, Él siempre cumple Su palabra en el tiempo perfecto.
Dios es paciente y misericordioso con nosotros. Su ejemplo nos inspira a vivir con paciencia y gracia. Al confiar en Él, aprendemos a reflejar Su amor en nuestra vida diaria.


