09-06-2026
“Para la dedicación del muro de Jerusalén buscaron a los levitas… para hacer la dedicación y la fiesta con alabanzas.”
Nehemías 12:27
Nehemías 12:27
Después de terminar los muros, el pueblo no organizó una celebración centrada en ellos mismos. Lo primero que hicieron fue dedicar la obra al Señor. Reconocieron que Dios había sido quien les dio la fuerza, la provisión y la victoria.
Muchas veces, cuando alcanzamos una meta, olvidamos agradecer a Dios. Nos enfocamos en nuestro esfuerzo y dejamos de reconocer Su intervención. Sin embargo, toda bendición y toda victoria provienen finalmente de Él.
Dedicar nuestras victorias a Dios significa reconocer Su soberanía y darle la gloria que merece. Esto mantiene nuestro corazón humilde y dependiente de Su gracia.
Toda victoria debe conducirnos a la gratitud. Dios es quien nos sostiene y fortalece. Cuando le damos la gloria, nuestro corazón permanece humilde.
👉 ¿Estás reconociendo a Dios en las victorias y logros que has alcanzado?


