22-09-2026
“Y los hijos luchaban dentro de ella; y dijo: Si es así, ¿para qué vivo yo? Y fue a consultar a Jehová; y le respondió Jehová: Dos naciones hay en tu seno, y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas; un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, y el mayor servirá al menor.”
Génesis 25:22-23
Génesis 25:22-23
El embarazo de Rebeca no fue sencillo. Los hijos que llevaba dentro comenzaron a luchar, y esto produjo tanta angustia que ella preguntó: “Si es así, ¿para qué vivo yo?” En medio de su confusión, Rebeca hizo algo importante: fue a consultar a Jehová. En lugar de quedarse únicamente con sus preguntas, buscó respuestas en Dios.
Muchas veces también enfrentamos situaciones que no entendemos. Puede haber conflictos familiares, cambios inesperados o circunstancias que nos hagan preguntarnos por qué Dios permite ciertas cosas. No siempre tendremos una explicación inmediata, pero podemos aprender de Rebeca: cuando no entendamos lo que sucede, podemos acudir al Señor.
Dios le reveló a Rebeca que dentro de ella había un propósito que iba mucho más allá de lo que podía comprender en ese momento. Esto nos recuerda que nuestras circunstancias actuales no siempre muestran toda la historia que Dios está desarrollando. La familia debe aprender a confiar en que Dios sigue obrando aun cuando nosotros solamente podemos ver una pequeña parte de lo que está sucediendo.
Rebeca no entendía lo que estaba ocurriendo, pero decidió consultar a Dios. El Señor conocía el propósito que ella todavía no podía comprender. Nosotros también tendremos momentos de preguntas y confusión. En esos momentos, nuestra respuesta debe ser buscar al Señor y confiar en Su sabiduría. Aunque no entendamos todo lo que Dios está haciendo, podemos confiar en que Él sí conoce el propósito completo.


