07-09-2026
“Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.”
Génesis 12:1-3
Génesis 12:1-3
Dios llamó a Abram a hacer algo que requería fe: salir de su tierra, de su parentela y de la casa de su padre. Dios no le explicó todos los detalles del camino; simplemente le dijo que fuera a una tierra que Él mismo le mostraría. Esto nos enseña algo importante acerca de la fe: muchas veces Dios no nos muestra el camino completo, sino solamente el siguiente paso que debemos dar.
Como familias, también podemos aferrarnos demasiado a aquello que conocemos porque nos proporciona seguridad. Podemos confiar en nuestros propios planes, en nuestras capacidades o en aquello que hemos construido, olvidando que nuestra verdadera seguridad está en Dios. Una familia saludable espiritualmente aprende a reconocer cuándo Dios está llamándola a confiar más en Él que en sus propias seguridades.
La fe de una familia no se demuestra solamente cuando todo está bien. Se demuestra cuando, aun sin tener todas las respuestas, decidimos obedecer al Señor. Quizás Dios esté llamando a nuestra familia a cambiar una actitud, fortalecer la oración, ordenar nuestras prioridades o acercarnos más a Su Palabra. Caminar en fe significa estar dispuestos a decir: “Señor, no conozco todo lo que viene, pero confío en Ti”.
Una familia saludable no es aquella que tiene todo bajo control, sino aquella que aprende a poner su confianza en Dios. Abram tuvo que dejar lo conocido para seguir la dirección del Señor. Nosotros también debemos aprender a confiar cuando no vemos todo el camino. La fe comienza cuando dejamos de depender de nuestra seguridad y empezamos a depender de Dios. Si Dios guía nuestro hogar, podemos avanzar con confianza, aun cuando no conozcamos el destino completo.
¿Hay algo que Dios te está pidiendo dejar o cambiar para que tu familia pueda caminar más cerca de Él?


