10-02-2026
“Entonces se levantaron Zorobabel hijo de Salatiel y Jesúa hijo de Josadac, y comenzaron a reedificar la casa de Dios que estaba en Jerusalén; y con ellos los profetas de Dios que les ayudaban.”
Esdras 5:2
Esdras 5:2
La obediencia a Dios siempre requiere acción. El pueblo no solo escuchó la palabra profética, sino que decidió levantarse y volver a la obra. Esto implicó dejar atrás el miedo y confiar en que Dios estaba con ellos. Obedecer no siempre es cómodo, pero siempre es correcto.
Dios no llamó al pueblo a planear, sino a reconstruir. La fe verdadera se demuestra cuando damos pasos concretos, aun sin tener todas las garantías humanas. El respaldo de Dios se manifiesta cuando actuamos conforme a Su voluntad.
Además, el texto nos muestra que no estaban solos. Dios envió ayuda espiritual a través de los profetas. Cuando obedecemos, Dios siempre provee acompañamiento, dirección y fortaleza para cumplir Su propósito.
Obedecer a Dios implica levantarse y actuar con fe. Cuando damos el paso, Él nos respalda. La obediencia abre la puerta para que Dios obre poderosamente en nuestra vida.


