24-01-2026
“Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer.”
Romanos 15:13
Romanos 15:13
El gozo que Dios produce en nosotros no está destinado a guardarse, sino a compartirse. Una vida llena del gozo del Espíritu impacta a las personas que nos rodean y se convierte en un reflejo del amor de Dios.
Cuando vivimos con gozo, nuestras palabras, actitudes y acciones transmiten esperanza. Aun sin decir mucho, las personas pueden notar que hay algo diferente en nosotros, algo que no proviene de este mundo.
Dios desea usarnos como canales de Su gozo. Al servir, animar y amar a otros, el gozo no disminuye, sino que se multiplica. Cuanto más damos, más experimentamos la alegría que viene de Él.
El gozo del Espíritu Santo es contagioso. Cuando lo compartimos con otros, glorificamos a Dios y bendecimos vidas. Permitamos que nuestro gozo sea una luz que refleje a Cristo.


