15-08-2025
“Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto.”
Génesis 22:14
Génesis 22:14
Abraham conoció a Dios como “Jehová Jireh” en uno de los momentos más difíciles de su vida, cuando estuvo dispuesto a sacrificar a Isaac por obediencia. En el último instante, Dios proveyó un cordero para el holocausto. Esta experiencia le enseñó que Dios nunca llega tarde y siempre provee lo necesario.
En Juan 1:29, Juan el Bautista señala a Jesús como “el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”. La provisión más grande de Dios no fue material, sino espiritual: su propio Hijo, para salvarnos. Si Él nos dio lo más valioso, ¿cómo no suplirá también lo demás que necesitamos?
Jehová Jireh no solo provee recursos; provee dirección, fuerzas y paz en medio de la prueba. Su provisión es integral y está siempre alineada a su plan perfecto para nuestras vidas.
Dios es nuestro proveedor y nunca falla. Él sabe lo que necesitas y lo da en el momento preciso. Su provisión es la evidencia de su amor fiel.


