06-07-2025
“No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino hacéos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.”
Mateo 6:19-21
Mateo 6:19-21
Jesús nos invita a mirar más allá de esta vida y a invertir en lo eterno. Administrar bien no solo es usar sabiamente el tiempo y los recursos ahora, sino también con una perspectiva eterna. Todo lo que acumulamos aquí pasará, pero lo que invertimos en el Reino permanecerá.
Dar, servir, orar, discipular, ayudar al necesitado… todo esto tiene valor eterno. 1 Timoteo 6:18-19 dice: “Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos; atesorando para sí buen fundamento para lo porvenir, que echen mano de la vida eterna.”
Administrar bien, entonces, es vivir con el corazón en el cielo, usando cada recurso como una herramienta para glorificar a Dios. Nuestra vida es breve, pero puede dejar una huella eterna si la vivimos con propósito y visión celestial.
Invertir en lo eterno es la mejor forma de administrar. Cuando usamos tiempo y recursos para glorificar a Dios y edificar su Reino, nuestro corazón se alinea con su voluntad y encontramos verdadero significado.


