30-06-2025
“De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan.”
Salmo 24:1
Salmo 24:1
El primer paso para administrar bien el tiempo y los recursos es reconocer que todo le pertenece a Dios. El salmista declara con claridad que la tierra y todo lo que hay en ella es del Señor. No somos dueños, sino mayordomos. Esta perspectiva transforma la manera en que usamos nuestro dinero, tiempo, talentos y bienes.
Saber que Dios es el dueño nos lleva a una vida de responsabilidad. Lucas 16:10 dice: “El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto.” Ser fiel con lo que tenemos, por pequeño que sea, es una prueba de nuestro compromiso con Dios.
Además, esta verdad nos libra de la ansiedad. Mateo 6:33 nos recuerda: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” Si reconocemos a Dios como dueño, podemos confiar en que Él proveerá y guiarnos a usar bien todo lo que Él nos da.
Todo lo que tenemos es de Dios, y Él nos llama a ser buenos administradores. Cuando entendemos esto, comenzamos a valorar más cada recurso y lo usamos con sabiduría, responsabilidad y gratitud.


