27-03-2025
“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.”
Juan 14:27
Juan 14:27
Vivimos en un mundo lleno de preocupaciones, pero Jesús nos promete una paz que sobrepasa todo entendimiento. En Juan 14:27, Él nos deja Su paz para que no vivamos angustiados. Esta paz se recibe a través de la oración y la comunión con Dios.
El apóstol Pablo nos exhorta en Filipenses 4:6-7: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.” La oración nos permite depositar nuestras cargas en las manos de Dios y recibir Su paz en nuestro corazón.
Cuando oramos, nos recordamos a nosotros mismos que Dios está en control. En 1 Pedro 5:7 leemos: “Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.” Orar es un acto de confianza en el Señor, y al hacerlo, podemos experimentar la paz que solo Él puede dar.
La oración nos permite entregar nuestras preocupaciones a Dios y recibir Su paz. En medio de la tormenta, podemos confiar en que Él tiene el control y nos sostiene.


